martes, 5 de junio de 2012

De vez en cuando Lindsay dejaba de observar el horizonte para darle una calada al cigarrillo que paseaba entre los dedos. El humo salía de su boca con elegancia, como si buscara una manera de disolverse en el aire después de haber explorado su cuerpo. Mike vigilaba en silencio cómo sus labios acariciaban la colilla antes de aplastarla contra el suelo. Nunca se cansaría de admirar esos ojos infieles a la obediencia de nadie. Era una especie de castigo ver cómo hasta sus gestos más duros seguían siendo sensuales. Siguió contemplándola con la cabeza llena de ideas, tanto de conclusiones que llevaban durmiendo con él desde que consiguieron salir ilesos de las explosiones de gas hasta las últimas averiguaciones que hacía su mente con cada minuto que pasaba con su escurridiza compañera. Tan fría a veces, tan dócil a otras... quizá jamás llegara a saber quién se escondía detrás de aquella actitud indiferente. A pesar de todo sabía que esa desconocida siempre se dedicaría a desmontar sus planes y sus argumentos. Ahora le preocupaba su vida. No debían haber huido hacia el sureste, pero ya era tarde para retroceder. Los guardias estarían a punto de atraparlos.
-Sigo sin entender qué quieren. Lo tienen todo, empezando por el dinero y terminando por el control de cada persona a la que le ponen las manos encima. Si sólo tienen que desear algo para tenerlo, ¿por qué continúan haciendo esto? ¿por qué no te han capturado ya?
Lindsay le miraba fijamente a los ojos desde el asiento del coche. Volvió a encender otro cigarrillo mientras intentaba abrir la caja de cerillas.
-La primera regla es sobrevivir con el miedo sin que tome el control de ti. Ellos no están capacitados para nada que no sea matar, por lo que no tienen una defensa real. Se refugian en exterminar primero a las víctimas moralmente, así saben que será fácil luchar contra alguien que está deshabilitado psicológicamente. Su única arma es la información. Por eso no deben saber quién eres. Si no te conocen, no pueden matarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario