domingo, 15 de abril de 2012

Sick of today, I'm sick of tomorrow.

Es como una caída libre a 5.000 metros de altura. Es un dolor vacío, frío y seco. Los huesos se despedazan en el primer impacto. La presión es excesiva, los pulmones no tienen la posibilidad de renovar el aire oxidado que los envenena. El cuerpo es víctima de convulsiones y sofocos en su cerebro. No existe el tiempo, solo el ruido sordo de la colisión. Y tras el final del descenso el viento saborea la nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario