miércoles, 14 de marzo de 2012

Olvidando quienes solíamos ser.

No podía soportarlo de nuevo. Todos los días la misma historia. A veces pensaba que era pura casualidad, que no tenía nada que ver conmigo, que había otras muchas razones por las que mi desequilibrio emocional sufría tantos altibajos, pero de alguna manera nunca se disipaba esa sensación de culpa que me atacaba una y otra vez.
El sol comenzaba a esconderse cuando caí en la cuenta de que el frío había empezado a simpatizar con mis brazos. Mis ojos se alzaron para encontrarse con la figura de Alice, que seguía enfrascada en encontrar alguna respuesta en la oscuridad del inmenso cielo a sus no pocos problemas. Al igual que yo, ella también estaba buscando una salida en sus silencios, y al menos me reconfortaba no ser la única que no quería que sus preguntas se quedaran tan solas como lo habían hecho hasta ahora.
-Alice, nunca desaproveches tu vida esperando. Si quieres que las cosas cambien, debes ser la primera que lo haga, o el mundo no lo hará por ti. Recuerda que las oportunidades llegan y se van.-Cogí un profundo respiro de aire fresco mientras hablaba. La verdad es que solo podíamos actuar.-Los sueños se marchan con la intención de no volver jamás. 




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