sábado, 31 de diciembre de 2011

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-Querer es poder.-Intenté mantener la voz firme, esperando a que sus ojos incrédulos le dieran una oportunidad a las palabras que se escapaban de mi boca, más inseguras cada vez que el tiempo se abalanzaba sobre mí; pero ni yo misma era capaz de encontrar sentido a lo que decía mi corazón y a lo que pronunciaban mis labios.
-No en todos los casos.-Una mano descolocó mi cabello con simpatía, acercando levemente su rostro hacia el mío-.Aunque es cierto que siempre tienen que existir excepciones para que se cumplan las reglas.






Carta a una madre.

''Ojalá nunca te hubieras ido. Ahora me gusta sentarme en tu cama. Me gusta entrar en tu habitación y que el viento me traiga tu esencia, como si aún siguieras aquí, a mi lado. Aún añoro la sonrisa que me acompañó toda la vida cuando el aire me devuelve tu presencia, congelada en un adiós, sumida en el más frío de los sueños, perdida para siempre en el tiempo antes de que pudiera verla por última vez. Mis lágrimas siguen acariciando mi piel cuando recuerdo las miradas cómplices que se paseaban entre nosotras. La figura dulce y tierna que me había protegido de todos los miedos se había esfumado, para convertirse en un débil recuerdo de tu calidez y dejarme perdida en medio del tiempo y las ilusiones. Pero a pesar de la distancia, tú siempre estás presente en mí, porque nunca te fuiste, mamá.''

jueves, 22 de diciembre de 2011

Dreamed of Para-para-paradise.

Un suave aroma nadaba entre el gran cuadro de colores otoñales que el cielo pintaba sobre los primeros días de noviembre. El campo se asemejaba a un alegre arco iris de tonos amarillentos y castaños que se dejaba ver en todos los atardeceres. 
Me entretuve observando cómo las hojas de tonalidades rojizas se balanceaban en las cuencas de los árboles, con un movimiento dócil, frágil, hasta caer a mis pies. 
-Ojalá existiera un mágico lugar donde pudiéramos tener el privilegio de soñar hasta emborracharnos de felicidad, y no de decepciones, como realmente hacemos aquí.-
Los guantes de lana se me enganchaban en la hierba cada vez que intentaba imitar las figuras que veía en las nubes. Continué hablando, enfrascada en mis pensamientos.-Me gustaría encontrar ese sitio donde gozar de mi libertad. Sería perfecto.-El viejo abrigo de piel que llevaba encima me sirvió de ayuda para esconder los ojos.-A veces tengo la sensación de estar atrapada en este mundo, y necesito encontrar la manera de salir.
Una mano acarició mis mejillas dulcemente. Me acurruqué un poco más cerca de él para no sentir el leve frío que se empezaba a levantar en medio del crepúsculo.
Mi compañero me dedicó una sonrisa cómplice.
-¿No crees que puede que tengamos el paraíso aquí mismo?-Soltó. Fruncí el ceño, con un gesto interrogativo.-Túmbate aquí y observa a tu alrededor.-Dijo mientras acompañaba sus labios hasta mi cuello.-Deja que tus párpados se duerman, que tus sentidos vuelen hacia la inconsciencia, y escucha la vida. ¿Oyes cómo el bullicio de la ciudad se cuela en tus oídos? Eso es porque a tan sólo unos kilómetros de aquí se elevan todas esas calles y fábricas que te han visto crecer día a día. ¿Sientes ese cosquilleo en la piel? Es el sol acariciándote desde la inmensidad del espacio.¿Y ese olor? ¿Eres capaz de distinguir el aroma de las castañas recién hechas? ¿No te recuerdan a esos domingos que pasabas con tu familia bajo las noches frías de invierno? Es inigualable. ¿Y eres capaz de sentir esas suaves vibraciones en el suelo, cuando los animalillos corretean a unos metros de ti? O el mismo viento agitando tu cabello cuando sales de casa, jugando a descolocar tus ideas.-Se tumbó a mi lado mientras sus ojos no perdían de vista a los míos.-La vida me ha enseñado que la magia está en las pequeñas cosas, en cada minuto en el que tu corazón sigue latiendo, en una mirada, en un recuerdo. En simplemente poder elegir, soñar, crear, y sentir cómo el tren de las posibilidades corre en la misma dirección que tú.
Sentí una oleada de pequeña felicidad con todo lo oído. Quizá fuera cierto que la fortuna estuviera a un paso.
-Todos tenemos la manía de fantasear con lo que queremos y de crearnos ilusiones en nuestra imaginación-continuó-, pero yo no veo que a nadie se le ocurra dejar de protestar para aprender a escuchar, a ver la realidad como un sueño del que no hay necesidad que despertar en un momento determinado.-El calor de su cuerpo hacía firme sus palabras, mientras me envolvía con su aliento.-Cuando a alguien se le ocurra aprovechar el tiempo y mirar con subjetividad el camino, ese será el día en que una persona descubra lo que es vivir.
Entonces caí en la cuenta de que el paraíso es ese lugar que todos tenemos al alcance con sólo cerrar los ojos.




domingo, 18 de diciembre de 2011

Mi corazón es como una autopista abierta.

El viento ondeaba los mechones de mi pelo, que incansables, jugaban a escaparse del calor de la tarde a través de la ventana del coche. El horizonte, como aquel hermoso espacio entre el cielo y la tierra, se reflejaba en los retrovisores del automóvil, vigilando la vida desde la distancia. El rock acariciaba mis oídos a medida que los kilómetros iban quedando en la memoria de las carreteras que pisábamos. La sensación de libertad se incrustaba poco a poco en mi espíritu, devolviendo la vida a cada uno de mis sentidos. Las líneas del asfalto desaparecían ante mis ojos, desafiando el tiempo, burlándose de la realidad. Mi corazón latía al compás de la música que sonaba por todos los rincones del auto. Me encantaba disfrutar de cada brisa fresca que acariciaba mi cara. Amaba la manera en que el mundo se despreocupaba de mí en aquellos momentos. Era la forma perfecta de volar, sin alas.



miércoles, 14 de diciembre de 2011

Los que se quieren no se hacen daño.


Cuestión de segundos, el silencio hablaría.
Sus pupilas no creían lo que la verdad sugería.
A veces las palabras se exceden de rebeldía.
Tan sólo pedían quererse como el primer día,
Y acababan de asesinar lo único que querían.
Se miraban a los ojos como dos extraños,
Encerrados en la jaula del mayor de los engaños.
Enemigos del presente, asesinos del pasado.
Eran la muerte resucitada, eran sabor a desengaño.
Eran sólo víctimas de sus propios actos.

Punto y final.

La palabra exacta hubiera sido frío, una ráfaga de intenso y sobrecogedor vacío que arrasó con todos los presentes.

lunes, 5 de diciembre de 2011

DESESPERACIÓN.

Es un estado de semiinconsciencia que sufren algunas personas tras determinadas etapas de dolor o ansiedad. Se trata de una rotura del equilibrio interno de los sentidos. Los síntomas aparecen días después de los sucesos que causan el descontrol emocional del enfermo. Suele caracterizarse por una elevada pérdida de positividad, que va acompañada de una posterior debilidad psíquica que afecta a todas las áreas sociales de la persona, y por la ausencia de seguridad en uno mismo. También puede producir cualquier tipo de desasosiego o sensación de insuficiencia sentimental, dejando al individuo completamente indefenso y desprotegido. Es uno de los problemas más abundantes en los centros de psicología de medio planeta.
Actualmente no existe una cura que consiga eliminar totalmente este insidioso mal que afecta a una gran proporción de gente en el mundo, pero por el momento sólo podemos esperar que pronto se encuentre una manera de eliminar esta puerta hacia el vacío.




Las heridas que ayer desangraban tu pecho, serán las cicatrices que mañana demostrarán tu valor. 



jueves, 1 de diciembre de 2011

Incluso los ángeles tienen sus planes malévolos.

Abría la boca lentamente, disfrutando del aire que entraba y salía de su pecho al compás de su agitada respiración. Sus manos se aferraban a las sábanas con ansiedad, presas de aquella necesidad irracional que manejaba sus movimientos. Su pecho amortiguaba cada golpe. Las cicatrices que decoraban sus muñecas la acercaban al infierno. Sólo percibía el sonido de las uñas arañando su piel cuando sus jadeos dejaban de oírse en la oscuridad, dando paso al silencio que la adentraba otra vez en la nube de pesadillas que atormentaba su mente. Sus pupilas dilatadas recorrían cada esquina de la habitación, con la misma imagen dando vueltas en su cabeza, como un tatuaje grabado en las entrañas de su alma; en busca de una señal que despertara sus instintos. Convulsiones sacudían su pecho de manera involuntaria. Su cuerpo ardía en deseos de revivir el más mínimo recuerdo. Sumergirse en los minuciosos segundos de serenidad que su memoria le prestaba eran la única forma de luchar hasta la extenuación. Maldita la ausencia que seguía golpeando su corazón.



Everybody was thinking : Why? But nobody thought : Why not?



En los sueños encontramos un mundo totalmente nuestro, donde se desvanecen todos nuestros miedos.





No cambian tanto las personas si no las circunstancias.

''Y eran justamente ese conjunto de imperfecciones las que le hacían perfectamente perfecto.''