jueves, 22 de septiembre de 2011

Buscar calor, encontrar frío.

Sus ojos lo recibieron con una mirada atónita.¿Quién era el que había creado aquel ridículo y asqueroso plan? ¿De quién había sido la idea de proyectar aquel maldito número sobre sus pupilas, repletas de odio? ¿Quién demonios se atrevía a violar su calma, dejándole ver aquel horroroso objeto que amenazaba con destruir su paz, su presente? ¿Por qué no podía dejar de observar aquellas cuatro cifras oscuras que parecían burlarse de él, en medio de la oscuridad que ofrecía su habitación?
Notó cómo la furia se iba apoderando de él hasta el punto de acabar con su paciencia. Agarró el reloj con el que debatía a un duelo de orgullo y lo dejó caer con estruendo sobre las baldosas de mármol que cubrían el suelo.
Apretó los puños con fuerza. Su cuerpo respondía a toda sensación de horror y repulsión. Sólo existían el cansancio y el dolor, abordando su casa, sus pensamientos y su memoria.
Nunca más nadie osaría mostrar esos números ante su presencia.
Nunca más, mientras él pudiera impedirlo. 




2 comentarios:

  1. Sabes con solo leer la primera frase hay algo que despierta en mi y dice:Esta chica tiene futuro como escritora! El nombre tambien! :D! Descubrí tu blog por Tuenti jejeje. Sigue asI!

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