miércoles, 17 de agosto de 2011

have I Crossed The Line?


Los últimos meses habían pasado demasiado deprisa, sin apenas dejar rastro en tu memoria. Las sombras empezaban a asomarse en las esquinas cercanas. La luz del atardecer se negaba a dibujar tu silueta en el fondo del lago. Tu reflejo en el agua parecía difuminarse cada vez más, intentando ahogar por completo tu figura en las ondas del agua. El viento movía con fuerza los árboles, arrastrando tus preguntas en el silencio y arañándote la piel. La culpa no te dejaba levantar la mirada. Tú ya no dominabas tus pasos. Todo lo que te estabas callando parecía matarte poco a poco. Vagas imágenes venían a tu cabeza, rememorando recuerdos que se habían perdido en el tiempo. Cada respiro parecía querer recordarte cuánto necesitabas aquel lugar, aquella presencia; pero el aire era tu única compañía. Abrazaste tus piernas en busca de calor, escondiendo tus manos del frío. Nunca pensaste que echar de menos significaría perder la libertad, ni que la añoranza se convertiría en una enfermedad sin cura, pero nadie iba a conseguir callar las voces que gritaban en ti. Un poco de calor afloró en tus mejillas cuando tus ojos enrojecieron. La oscuridad comenzaba a inundar el cielo cuando los últimos rayos de luz desaparecían tras la ciudad. Cerraste los ojos, ahora sin dolor; recordando aquella sorpresa que te mantenía en pie desde el momento en que te abrió los ojos. Te levantaste despacio, observando lentamente como el sol se ocultaba tras las montañas, intentando controlarte de nuevo. Respiraste hondo antes de salir corriendo de allí, antes de desaparecer en la oscuridad. Nunca sería suficiente.


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